• Subcribe to Our RSS Feed
Browsing "Blog"

Todo el mundo tiene un blog…

Ago 21, 2009   //   by admin   //   Blog  //  3 Comments

…o dos. O más. Yo tengo cinco (y alguna más en la recámara). Pero me estoy quitando. Hay dos que doy por muertos, no han funcionado, no como yo esperaba.Uno de ellos se titula(ba) ¿Cuánto quieres que le duela? Y era una agencia de venganzas literarias. El otro, La caja atonta, pretendía ser un blog sobre televisión, que es un medio que da mucho juego (todo eso de una ventana al mundo) y sobre el que no se escribe demasiado desde un punto de vista de televidente crítico, será verdad eso a lo que alude el título del blog. Los dos me parecían buenos intentos, pero creo que no tengo la motivación ni, sobre todo, el tiempo necesarios que dedicarles.

Tengo contradicciones con los blogs. Me gusta que se hayan convertido en un espacio a través del que respirar, cuando otros te tapan la boca, y también que pueden ser herramientas para el juego literario, por ejemplo creando blogs de personajes o entidades ficticias (algo que no está muy explotado y que creo que puede ser interesante). Y me asusta lo dicho, que todo el mundo tiene un blog, o dos, o cinco; hay una superpoblación que aturde, y que al final nos hace refugiarnos en una docena de blogs amigos, con lo cual, en cierto modo volvemos al principio. Aparte de que –intuyo- el globo (o el blogo –me encantan los chistes malos-) se irá desinflando.

Yo, por ejemplo, de momento he decidido matar de inanición a esos dos blogs y dejar en estado latente otro, La polla más grande del mundo, con un caudal de entradas que no me puedo permitir desperdiciar.

Por lo demás, tampoco es cierto que todo el mundo tenga un blog, no lo tiene, por ejemplo, el subsahariano que aguarda en el monte en Ceuta para cruzar el estrecho, ni una mujer afgana, ni un squater filipino, ni una trabajadora de una maquila en Tijuana, ni un jubilado con la pensión mínima… Y quizás son ellos los que, de verdad, tendrían algo que contar.

HISTORIA UNIVERSAL DE LOS HOMBRES-GATO

Ago 19, 2009   //   by admin   //   Blog  //  No Comments

Así se titula la primera novela que ha firmado Josu Arteaga y para la que he escrito el prólogo, y bien a gusto. Aún no tiene editor, y espero que no le cueste mucho encontrarlo (no debería). Para los impacientes, el cuento de Josu que aparece en Resaca/Hank over (Caballo de Troya, 2008), ‘La lengua de los gatos’, es el origen de toda esta salvajada. Y este es el prólogo.

LIBRE Y SALVAJE


Un libro como este solo podía haberlo escrito uno de ellos: un hombre gato. Un espíritu libre y salvaje. Un piel roja. Un tipo curioso, como es Josu Arteaga.

La curiosidad es para que los que creen de verdad en la vida: para los que se pasean orgullosos como príncipes por los tejados y por los callejones; para los que roban a zarpazos en los platos de los estómagos agradecidos; para los que se revuelven cuando intentan ponerle el cascabel; en definitiva, para los que se defienden como gatos panza arriba y están dispuestos a morir siete veces (y a levantarse otras tantas). Para ellos. Para los demás solo hay una vida y a veces ni siquiera eso, solo un simulacro de vida.

En Olariz, el pueblo en el que transcurre esta novela, lo saben muy bien: la vida es violencia, dolor, soledad… La vida es muerte. El ronroneo de ese cadáver que todos arrastramos dentro de nuestro cuerpo y que un día despertará.

De todas todas.

Y en mitad de ese via crucis, claro, la vida también es el milagro de un huevo de dos yemas para untar un currusco de felicidad. Y las vidas que no vivimos, que querríamos vivir, eso también es la vida, quizás la vida auténtica, algo que también saben, lo saben muy bien, los hombres y las mujeres-gato de Olariz: un gato despanzurrado en mitad de la autopista o fusilado a perdigonazos es solo un gato muerto, no va a resucitar; no, los gatos no tienen siete vidas por eso, sino porque pasan las dos terceras partes de su vida soñando.

El libro, además, arranca bien, con un gran título: Historia universal de los hombres-gato. Oláriz, es solo un pueblico de Navarra, en el que el espacio y tiempo reales están desdibujados, y sin embargo ese territorio mítico e imaginario alberga el mundo entero, convertido en una bolsa de basura, que Josu Artega, que es un tipo curioso, desgarra con sus uñas como escalpelos de hombre-gato, dejando al descubierto vísceras, manos amputadas despojos humanos… La elección del medio rural en Navarra, a pesar de ese afán universal – o precisamente por él- no es aleatoria, Josu opta –creo- a conciencia por un escenario tradicionalmente poblado por furtivos sin otro licencia de caza que el hambre, por contrabandistas, por chivatos, por chaqueteros, por chiquiteros, por gente que calla y por gente a la que obligan a callar o decir lo que otros quieren oír, por asesinos en el nombre de dios y asesinos que matan envueltos en una bandera… Un escenario sobre el que perdura el odio y el enfrentamiento, el rencor, las carlistadas, la guerra civil… Un escenario, en suma, perfecto para abrir en canal cuerpos y existencias a las que hacer la autopsia de la condición humana, que al final es la misma en Oláriz que en Sillycon Valley.

Hay además -creo- en la elección de un mundo rural, un deseo de huir de ese simulacro en que se pretende convertir la vida en las sociedades urbanas y tecnológicas, en donde casi todo viene en un envoltorio (donde casi todo es, solo, envoltorio), o a través de medios de comunicación, privados o públicos, que evitan la exposición directa, el contacto humano, que para no enfrentarse a la muerte han convertido en muertos a los vivos, los han despojado de la capacidad de pensar, de juzgar, de sentir por sí mismos; frente a ello Josu Arteaga se echa al monte, se tumba sobre la tierra, decide mirar de frente, palpar y escribir con la sangre derramada sobre ella a lo largo de siglos, en una suerte de neotremendismo (pienso ahora, también en La cruz de barro, de Miguel Ángel Mala) que tiene algo de mágico (el mundo rural, en realidad, tampoco es ya como en Oláriz o como en Garmaz, los personajes de estos libros parecen más bien fantasmas enviando burbujas desde pueblos sumergidos).

Un neotremendismo, pues, rural y mágico que, intuyo, puede convertirse curiosamente en una alternativa a una fórmula narrativa, el realismo urbano y sucio, quizás ya agotada y sobre todo inofensiva (de hecho, uno de los cuentos que componen este libro, alrededor en realidad del que se gestó, fue el ganador de un concurso literario llamado Hijos de Satanás, que era un homenaje a un autor desde luego nada rural, como Bukowski).

Pero todo eso ya es pura elucubración –o tal vez, como dirían en Olariz, echar las cartas con mano de cuto- , así que os dejo ya con Historia universal de los hombres-gato, que como señalaba antes, arranca bien y –anticipo- acaba a arañazo limpio. Eso sí, antes los lectores tendrán que atravesar la plaza, los montes, las simas de Olariz, entrar a sus casas y chabisques, subirse a sus tejados y bajar a revolcarse en el barro de sus calles. Es fácil. Lo único que hace falta es un poco de curiosidad.

Patxi Irurzun (Zarraluki, 19 de agosto de 2009)


PABLO ANTOÑANA, ESCRITOR ‘BETIZU’

Ago 16, 2009   //   by admin   //   Blog  //  2 Comments

Es difícil añadir algo a lo que ya otros han dicho y dicho bien. Como Miguel Sánchez-Ostiz, Fernando Chivite o Javier Eder en sus obituarios o estelas de Pablo Antoñana, al cual durante mucho tiempo he visto pasear por Pamplona, con su enorme txapela por brújula, sin atreverme nunca a presentarme, saludarme, decirle “maestro”, porque después de leer cualquiera de sus columnas me sentía muy pequeño, solo un insecto, un invertebrado literario. Hoy habrá muchos que hablen, que escriban sobre Pablo Antoñana, como siempre pasa con los escritores, cuando interesa, cuando ya no están a tiro de su pluma (aunque esto no es exactamente así, cualquiera que lea unas líneas de Antoñana sabrá de qué parte está su voz).
Yo confieso no haberlo leído demasiado: sus columnas en Diario de Noticias, Auzolan, Diario de Navarra y Gara (publicar en estos dos periódicos al mismo tiempo sin que nadie le señalara con el dedo o tratara de alistarlo en un bando o una banda es algo sorprendente por estos pagos), La cuerda rota (la novela con la que fue finalista del Nadal en 1961) y poco más, pero sí lo suficiente para reconocer una prosa deslumbrante, una voz de un mundo que se pierde, un hombre al que repugnaba la guerra y el abuso, un escritor extraño y perplejo que mereció mejor suerte y que no la tuvo porque pertenecía a ese tipo de escritor navarro betizu (como los citados arriba) que no encaja en los grupos, en las mafias, que no pone el cazo, al que no se puede encerrar en una caja, al que han querido hacer pasar por gruñón cuando sienten peligro, ese tipo de escritores que construyen su obra si hacer ruido porque no les han dejado y porque sus palabras resultan demasiado limpias y claras para los que tienen las orejas y las entrañas llena de cerumen y de roña.

‘AJUSTE DE CUENTOS’ SEGÚN EL KEBRANTAVERSOS

Ago 15, 2009   //   by admin   //   Blog  //  1 Comment

Libro editado por ECLIPSADOS, que recoge algunos de los cuentos de este escritor navarro. Prólogo del Kutxi,epílogo del Drogas, de Barricada. Y cuentos para todos los gustos, cuentos para no dormir, para disfrutar y volver a disfrutar leyéndolos. El libro se divide en CUENTOS DE AMOR PROPIO:onanismo sincero, CUENTOS DE CURRIQUIS: o como aliviar las horas de curro en una fábrica de tazas de váter(POZAL S.A. aparece como nexo a lo largo de muchos de los cuentos de este libro)CUENTOS PUNKIS: de los años salvajes y CUENTOS ANTIMONÁRQUICOS, que no Republicanos, en los que destaca EL EXTRAÑO CASO DEL MICÓLOGO FAUSTINO RUIZ DE ZÁRATE. Todo ello aderezado con dibus de KALVELLIDO nos ofrece un libro muy apetitoso y muy, muy divertido. Hay que leerlo.

SUPERHUMOR DIARIO

Ago 13, 2009   //   by admin   //   Blog  //  No Comments

Más de una vez he usado alguna noticia de los periódicos para escribir un cuento, que luego ha acabado no pareciéndose en nada a la realidad – como debe ser-. Me pasó por ejemplo en Fiambre (Cuentos sanfermineros) y en los dos cuentos antimonárquicos de Ajuste de cuentos. Pues bien, estos últimos días han aparecido dos de esas noticias que me ponen los dientes y los dedos largos (lástima que los días no duren 48 horas) y que quiero compartir con vosotros.

La primera de ellas es la detención en un hotel de Pamplona de un ladrón de documentos históricos (mapas de los siglos XV y XVI, etc). El tipo era un húngaro con un carnet de investigador apañado con Photoshop y un cúter. Entraba en bibliotecas y archivos y, ¡zas!, se llevaba a casa un Ptolomeo, que luego nadie echaba de menos. Me imagino que el húngaro tendría cara de buena persona, y nadie se ponía a repasar los libros que había consultado y había roído con su cuchilla de inofensivo ratón de biblioteca. Desconozco qué valor pueden tener en el mercado negro este tipo de documentos, él aseguraba que los sustraía para su propia colección, como si sufriera una especie de bibliocleptomanía. Me lo imagino en su habitación de hotel con los mapamundis desplegados sobre la cama y mirándolos con la picha dura. El hotel , por cierto, es importante que sea modesto, quizás un hostal o pensión, con luz mortecina y mantas gordas. Y de provincias. Porque este tipo de robos suelen suceder en ciudades como Soria, Pamplona, Toledo… Como cuando Eric el belga andababa apandando santos y vígenes por todas las iglesias de los pueblicos y sacándolos a espuertas, en camiones, decían, para forrarse vendiéndoselo de estranjis a millonetis europeos. Pero el húngaro que no, que él los robaba para disfrute personal, para su propia colección. Lo más gracioso de todo que en el periódico en que lo leí, justo debajo de esta noticia, anunciaban para el próximo fin de semana una feria de coleccionismo en un centro comercial, y visto así, la cosa parecía más bien una convención de delincuentes.

La otra noticia aparecía el domingo pasada con portada y doble página en el Diario de Navarra, que parecía más que nunca el Superhumor. Tres chavales que se van a hacer supervivencia al Quinto Real, las estribaciones del Pirineo navarro, y se comen una gallina y dos limacos para no morir de inanición. Para mí que el redactor jefe estaba en Saloú o con gripe A, o quizás el que tenía la gripe A, y un proceso febril tan preocupante como productivo, era el que firmaba el reportaje; o eso o era un becario con un sentido del humor exquisito y se la ha colado a todos (o igual han sido los propios supervivientes). El cuento que a mí me inspira va por ahí, lo otro me importa menos, los rambos esos pueden comer saltamontes o lo que les de la gana y colgar cuantos vídeos quieran en youtube diciendo puta y hostia mientras se caen a un regacho o hacen vivac en el parque Yamaguchi (os recomiendo verlos, son de mucha risa -excepto cuando hacen fuego, arrancan de cuajo árboles… ¿eso se puede hacer?-).

Habrá que tomárselo a risa, sí, porque si rascas un poco la cosa da bastante asco, y miedo, y vergüenza ajena, es mejor no pensar en qué es la auténtica supervivencia, día a día, mes a mes, de las personas a las que han hecho fosfatina las ERES, o la pensión de jubilación, ni en qué pensará esa gente al ver a los boys-scout estos en titulares gordos, cuando a ellos no les ha tirado el Superhumor una triste foto en las huelgas o en las encarteladas…

Igual, esa gente, piensa que todo es solo una broma. O , para el caso, un cuento.

Páginas:«1...237238239240241242243...259»
ga('create', 'UA-55942951-1', 'auto'); ga('send', 'pageview');