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CARLOS ERICE ME QUIERE MUCHO

dic 3, 2011   //   by admin   //   Blog  //  No Comments
Y además ya se le está poniendo cara de escritor de los buenos. Dentro de nada publica su novela Beatiful Rodhesia que pinta muy bien

Supongo que por mi deformación académica económica, tengo la manía de montarme una excel en la que anoto los libros que leo cada año y voy sumando el total de páginas que me trago. Ayer le eché un vistazo y caí en la cuenta de que a quien más he leído este año es a Patxi Irurzun. Así que, siguiendo la máxima karateko-laportiana de dal sela pulil sela, voy a hacerle la rosca, pues ha aceptado con entusiasmo presentar mi Beautiful Rhodesia el próximo 16 de diciembre.

Compré hace tiempo Atrapados en el paraíso, Premio a la Creación Literaria del Gobierno de Navarra 2004 y lo devoré en marzo. Cuenta su viaje a Payatas, el vertedero de Manila, y a Nueva Guinea, lo que demuestra la preocupación social del autor por el lado más sórdido de la especie humana. Podría destacar la calidad de su prosa y blablabla, pero como de eso no entiendo demasiado, sí puedo afirmar en cambio cuánto me conmovió, tanto en la descripción de personajes como en la de ambientes y situaciones. Mención especial merece el personaje de Malen, su compañera, la más guapa del barnetegi en el que la conoció, y a la que deja plantada para irse a escarbar entre la basura, la real y la metafórica. Me parece preciosamente irónico y literario el sms que ella le manda a las 12 del mediodía del 6 de julio, nuestro primer txupinazo juntos, desde la otra punta del mundo.

Dios nunca reza, su último libro, podría considerarse una continuación de este Atrapados. En forma de diario, nos cuenta su verano de 2008, en el que Malen está ya embarazada de su segundo retoño, cambian de casa y Patxi es finalmente despedido. Una historia que no sería especialmente atractiva se convierte en una crónica apasionante y sincera sobre su vida, su trabajo, su amor y sus sueños de escritor. Y me encanta el realismo con el que cuenta su relación con Malen, a la que adoraba embobadamente en Atrapados y a la que ama y enfada, a partes iguales, unos años después. Vamos, vida de pareja en estado puro.

Y, finalmente, ¡Oh, Janis, mi dulce y sucia Janis!, que leí en vísperas de San Fermín, cuando todo nos parece genial y maravilloso, me dejó con la boca abierta. Un novelón que, siendo simplistas, podría calificarse de humorístico o porno, pero que esconde una preciosa historia de amor, una descripción de las miserias humanas y una crítica feroz de nuestra sociedad, la mundial y la pamplonesa. Me encanta la recreación de los 80 de esta gloriosa ciudad, con su borroka, su pijismo, sus punkis y mozorros a palos por Calderería, su rock radical vasco y su ombliguismo foral.

Para mí, Patxi y Laporte son dos de las referencias de la literatura navarra actual, esa locomotora a la que yo les pedí subirme un día y a lo que Patxi contestó que, si hacía falta, la desviaban hasta Rhodesia. Qué gran tipo, ¿no?

No soy el único que lo dice.

Carlos Erice en «Asomado a la Estafeta»

http://asomadoalaestafeta.blogspot.com/2011/12/patxi-irurzun.html?spref=fb

EN DIARIO DE NOTICIAS DE GIPUZKOA

dic 3, 2011   //   by admin   //   Blog  //  No Comments


Patxi Irurzun cuenta en clave personal el verano de 2008, germen de la crisis

El escritor navarro presenta hoy en donostia ‘dios nunca reza’, un diario «a pecho descubierto»

Donostia. Parapetado tras su muralla de timidez, pero siempre cargado de lúcido cinismo y árida realidad, Patxi Irurzun presentará hoy en FNAC de Donostia (19.00 horas) su nuevo libro, Dios nunca reza (Alberdania). Un dietario con el que se desmarca de su camino más transitado, la ficción, y desmembra día a día lo que fue para el autor el verano de 2008, aquel en el que empezamos a oír hablar de algo que los gurús económicos y políticos denominaban, como bien recordó el propio autor, desaceleración económica.

Jorge Giménez Bech, de Alberdania, destaca la apuesta de su editorial por la «literatura de la memoria», pero, matizó, «no por esa literatura de la memoria en la que los autores utilizan sus diarios para convertirlos en una colección de ensayos que nunca terminan de rematarse y de apuntes amparados en la impunidad literaria que da el hecho de escribir al paso de las horas y de los días en primera persona. No discuto la legitimidad de esa línea, pero en Alberdania no nos gusta, nosotros apostamos por la implicación del autor con la memoria y con el hecho relatado; lo que nos interesa es el material humano y vivencial de este tipo de literatura, no la opinión sobre terceras cosas. Y esto es lo que Patxi Irurzun nos ofrece a raudales en este Dios nunca reza«.

Irurzun confiesa sentirse como un adolescente con su nuevo libro, «ya que se trata del primer diario que escribo y publico después de unos cuantos libros de ficción. Y, si siempre resulta difícil explicar de qué va un libro, en el caso de un diario es doblemente complicado, ya que se trata de un género literario mestizo en el que caben muchas cosas». Un mestizaje de palabras que, hundiendo sus raíces en una aparente vida rutinaria, escupe dignidad y sentimientos a los cuatro vientos.

«Leño decía en una canción que ‘no hay dos días iguales y todos los días igual’, y eso es un poco lo que sucede en este diario… Hablo de un montón de cosas que me sucedieron en el verano de 2008, que fue cuando lo escribí… De cosas como la crisis económica, que entonces se llamaba desaceleración; de mi vida familiar, de un embarazo de mi mujer; de mi hijo convertido en un príncipe destronado; del trabajo que tenía entonces; de una mudanza, de un nuevo lugar en el que vivir, y de la vida cotidiana, que a fin de cuentas es lo que nutre a este diario…», confiesa.

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