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Hoy en Diario de Navarra

May 24, 2011   //   by admin   //   Blog  //  No Comments
Foto. EDUARDO BUXENS.

«La ciudad te «cosifica» como barrendero»

ION STEGMEIER . PAMPLONA . Lo que empezó como un blog se ha convertido en la novela definitiva de Patxi Irurzun. El escritor pamplonés apuesta por ella, «Oh, Janis, mi dulce y sucia Janis!, que presenta estos días en Madrid, Barcelona, Gijón y Pamplona.

Patxi Irurzun (Pamplona, 1969) bromea con su último libro. Dice, y así lo recoge la promoción, que se trata del primer libro arrojadizo de la historia. «Si te gusta lo lees (y te ríes un rato)… y si te parece un ladrillo lo tiras (pero elige bien a quién)», dice. Pero lo cierto es que no es un libro más para él. ¡Oh, Janis, mi dulce y sucia Janis!, con el subtítulo de Memorias de una estrella del porno (amateur) es su libro definitivo. Así lo entiende él y también la editorial, Eutelequia, que lo presentará en Barcelona, Madrid y Gijón.

El protagonista es un barrendero heavy de Pamplona. Usted tiene una breve experiencia. ¿Le abrió los ojos?

Yo estuve trabajando un verano en Sanfermines de barrendero. Me di cuenta que llegaba un momento en el que era invisible a la gente. Eras parte del mobiliario urbano.Te da pie a pensar muchas cosas y a observar las rutina de la gente, los comportamientos y demás, a tomarle el pulso a la ciudad. Eso me sirvió bastante para inspirarme el personaje, que también es barrendero y la ciudad lo «cosifica».

¿Le ha prestado experiencias propias?

Ese es el punto de partida, luego entra lo que es la literatura. Sí que es cierto que luego transcurre en diferentes partes del mundo y son sitios en los que yo he estado, pero el personaje no tiene mucho que ver conmigo.

¿Pamplona tiene un papel importante en la trama o podría desarrollarse en cualquier otra ciudad?

Sí que se habla de Pamplona, de la basura que escondes debajo de la alfombra en la ciudad. Hay, también, una parte que se desarrolla en los Sanfermines. La novela transcurre en los años 80. Yo todos los libros que he escrito son especiales pero con éste siento que es un paso adelante, es dar un puñetazo en la mesa y decir que estoy aquí.

¿Por qué?

Llevo ya casi 15 años publicando y a la vez siento que soy un autor desconocido para el público en general. Yo creo que en este libro, que además ha apostado por mí una editorial de Madrid, es un paso adelante. Ésa es la intención. Yo he hecho cosas muy variadas, desde libros de viajes a obras juveniles y demás, novelas de humor… aquí está un poco todo. Sobre todo, yo creo que es una novela de humor. Y luego es una obra de amor.

También ha hecho biografías para niños. ¿Se nota su pluma independientemente del género de cada libro?

Hombre, yo creo que sí. Hay algunos libros que no te exigen usar el punto de vista del humor. Luego, claro, cada novela es diferente. Está indicando un tono que me ha gustado, que ha tirado de mí y estoy muy satisfecho.

¡Oh, Janis, mi dulce y sucia Janis! nace de un blog, ¿sin intención de que fuera una novela después?

Lo fui publicando por capítulos en el blog. Entre el trabajo y los hijos no tenía demasiado tiempo de escribir y me quemaba un poquillo. Empecé a escribir un poco a lo tonto en ese blog, casi como un divertimento, para soltar la mano, pero me di cuenta que me lo estaba pasando muy bien y que la novela iba creciendo y me iba llevando.

También el blog le permitiría ver la respuesta de la gente a cada capítulo.

Sí, eso era muy interesante. Cada capítulo yo lo dejaba en el aire, sí que notaba en la gente que lo iba leyendo cierta expectación. Al final tuve un estímulo para seguir. Luego ya con vistas a publicarlo en papel dejé el blog.

http://www.diariodenavarra.es/noticias/mas_actualidad/cultura/ciudad_cosifica_como_barrendero.html

Una entrevista en Radio Habana

Feb 4, 2011   //   by admin   //   Blog  //  No Comments


El otro día me compré un cacharrico que convierte las cintas de caset en mp3. Yo es que guardo tres o cuatro cajas grandes con cintas muertas de asco en el trastero, que no sé qué hacer con ellas, porque en casa no tengo ya un triste reproductor de casetes, las minicadenas te las venden ya sin ellos (tampoco tengo tocadiscos, y ahí también están cogiendo polvo algunos vinilos de Hellacopters y de Turbonegro, y uno de Anticuerpos, y otro de Boston, y un lote de música clásica que me tocó en la tómbola -bueno esas ya cogían polvo antes, menos la de Beethoven-); mis cintas son la mayoría grabadas, pirateadas, que era lo que hacíamos antes, el amigo que tenía dinero o trabajaba ya se comproba un disco y los demás nos lo grabábamos en una TDK. Nosotros sí que éramos piratas, parecíamos los hermanos de la costa, teníamos todo un código de lealtad, tú le dejabas a alguien un disco o la cinta virgen con total confianza, y él te devolvía el material al día siguiente, sin que Teddy Bautista se enterara de nada, y casi nunca se despistaba ningún disco o cinta, por raro que fuera (bueno, a mí me levantaron la maqueta Ya no quedan más cojones, Eskornuto a las elecciones por la que hoy se pagan 300 euros, pero eso no era lo normal; por cierto, que ahora me acuerdo que uno de los primeros premios literarios que gané fue un concurso de la ONCE y me gasté las peseticas que me dieron en un caset de doble platina, y acabaron achicharradas las dos, de tanto grabar Esquizofrenia o El número de la bestia o Made in Japan; también me acuerdo que el premio ese me lo dieron en una fiesta en la que estuvo el Señor Tomás contando chistes, y que nevaba, y me acuerdo porque unos días más tarde el gran humorista -para los que no lo conozcan, Marianico el corto era una mala copia del Señor Tomás en versión baturra- pues luego el Señor Tomás se mató en un accidente de coche otro día de nieve)…. ¿Todo esto a qué venía? Ah, sí, las cintas que tengo en el trastero: pues que como me da mucha pereza ir a por ellas -aunque sé que encontraré algo que merezca la pena y no esté en el megaupload-, pues que busqué en la caja con los recortes de periódico -la egocaja-, en la que también tengo algunas grabaciones en caset de entrevistas de radio, y me encontré con esta de abajo, en Radio Habana, que ni me acordaba de ella.

Me la hicieron en 2003 o 2004, cuando fui a escribir una guía de turismo a La Habana, por encargo, del diario Gara, ojalá tuviera muchos encargos de esos, yo allá con mi portátil y mi cámara digital, que, oyes, por entonces cualquiera no los tenía, así que parecía un periodista de verdad, hasta una bolsa de viaje de cuatrocientos euros nos dieron, y como somos muy apañados nos sirvió para pegarnos Anabel y yo allá casi un mes, todo el día de aquí para allá, comprobando si La bodeguita del medio seguía allá, o si los mojitos del Hotel Nacional eran tan cojonudos como decían otras guías, todo muy cansado; el caso es que el editor de la guía me metió en la maleta un libro que había escrito él para que se lo entregara a Pirez, que era un periodista de Radio Habana, al parecer bastante conocido en Cuba, y cuando llamé a este me montó una entrevista que parecía que yo era Hemingway (y ese ha sido uno de mis dos momentos de gloria, el otro fue en un torneo juvenil de baloncesto, que nos llevaron a jugar a Nantes, y nos presentaban de uno en uno, y en el descanso nos ponían en el vestuario gominolas e Isostars, y en un partido en los minutos de la basura yo salí y en un contraataque me pasé el balón por la espalda y luego le dí una asistencia a otro también por la espalda, y el spiker gritó mi nombre por megafonía, y al final del partido vinieron algunos a que les firmara autógrafos, como si fuera el nuevo Corbalán); bueno, a lo que iba, que la entrevista de Radio Habana es esta de aquí abajo, y en ella salen algunas preguntas muy raras -y me imagino que las respuestas todavía más raras- y una voz en off que hace eco y da miedo, por no hablar de la música que pincharon… Vamos, una curiosidad en toda regla, que me ha traído muchos recuerdos de aquel viaje, en el que (ahora en serio) trabajé como un loco y creo yo que con un resultado más que digno; recuerdos que en parte reflejo, ficcionados, en la novela que publicaré dentro de nada, ¡Oh Janis, mi dulce y sucia Janis!; y otros que aún no he contado en ningún sitio e igual lo hago un día en este blog, porque hay hasta una extraña historia de espías; recuerdos, también, como las conversaciones arborescentes en las calles con los habaneros y su tendencia a irse por las ramas. Más o menos, en fin, como yo en este post, que por fin encuentra la salida para el título que la encabeza, «Una entrevista en Radio Habana», y que es esta que podéis escuchar pinchando la flechita (lo primero que sale es una publicidad que han colado los del Goear, no una tímida apertura del régimen al sistema capitalista) :

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